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23/02/2018

Se va confirmando la menor producción local

Los precios de la soja nueva acumulan una suba del 10% en lo que va de febrero, con valores que superaron los u$s 300 por tonelada, nivel impensable hace unos meses atrás.

La preocupación por el clima seco en nuestros país se trasladó al mercado externo, principalmente a la harina de soja, ya que Argentina es el mayor exportador de este subproducto a nivel mundial. En el mercado de Chicago los futuros de harina subieron más del 12% en febrero mientras que la soja sólo el 5%.

El maíz muestra un ajuste menor que la soja pero igualmente los precios se mantienen firmes. Tomando la posición Julio Matba la mejora fue del 5% contra poco más del 1% de su par en Chicago.

Los datos que se van conociendo son desalentadores para soja y para maíz: hay cada vez más cultivos en malas condiciones (56% de la soja y 58% del maíz entre malo y regular) y la situación hídrica es alarmante: un 75% de la soja presenta condiciones entre regulares a sequía absoluta mientras que un 80% del maíz se encuentra en la misma situación, siendo más perjudicado el maíz tardío.

Las lluvias que no fueron lo que se esperaba el fin de semana pasado y pronósticos que indican que no mejorarán las condiciones hídricas llevan a pensar en niveles de producción menores a los que hoy se manejan. La Bolsa de Comercio de Rosario ya materializó la situación con una baja en sus proyecciones hasta 46,5 millones de toneladas para soja y 35 millones para el maíz (50 millones y 39,9 millones respectivamente eran las cifras con las que venía trabajando). La Bolsa de Buenos Aires, en la misma línea, redujo en 3 millones su estimación de soja hasta los 47 millones y en 2 millones hasta 37 millones la de maíz. Ambas entidades resaltan la posibilidad de mayores pérdidas de área. 

A nivel mundial, lo que atempera las subas es Brasil por un lado y las intenciones de sembrar más soja en Estados Unidos por el otro, que además ya cuenta con altos inventarios finales. En el caso de Brasil, se vienen revisando al alza las previsiones de producción: hoy se manejan 112 millones de toneladas. Algunos creen que la cosecha final podría ser superior pero por lo pronto hay consenso en esa cifra. La recolección viene demorada por el problema opuesto al nuestro, es decir, hay exceso de lluvias en el centro norte del país mientras que en las regiones del sur, la demora está ligada al retraso en las siembras.

Por el lado de Estados Unidos, hoy se conocieron las primeras estimaciones de siembra: 90 millones de acres de maíz y 90 millones de acres para la soja, en línea con lo que esperaba el mercado en relación al aumento en la oleaginosa.

Otro punto de apoyo es la demanda, ya que la harina de soja es difícil de reemplazar pero habrá que ver qué nivel de subas convalidan los compradores.

En el caso del maíz hay varios factores que podrían suponer que el cereal tiene chances de seguir subiendo: efectos de la sequía en Argentina; menor producción en Brasil (la siembra de la safrinha viene muy retrasada); menor intención de siembra en Estados Unidos y fondos que están pasando a tener una posición neta comprada después de estar vendidos en niveles cercanos a los máximos. 

Frente a este escenario de gran incertidumbre se recomienda pensar en coberturas de precios. Las opciones Put son buena alternativa para poner pisos a la venta mientras que las opciones Call permiten aprovechar las subas si ya se tienen ventas realizadas mediante forward a precios menores a los actuales. 

Daniela Reale  – Analista de Mercado en BLD S.A.